Súper Ratones: Un cuarto de siglo de rock playero
La banda marplatense cumplió 25 años. Para festejarlo, hicieron un show gratuito, en el Parque Centenario. Aquí hablan de cómo lograron seguir juntos y de lo importante que es seguir disfrutando los ensayos.
La banda marplatense cumplió 25 años. Para festejarlo, hicieron un show gratuito, en el Parque Centenario. Aquí hablan de cómo lograron seguir juntos y de lo importante que es seguir disfrutando los ensayos.

¿Cómo estamos hoy, eh? es, además del chiste más fácil para hablar de la actualidad de esta banda, el último hit masivo de Súper Ratones, que pertenece a su disco Mancha registrada del año 2000. En abril pasado Mario Barassi, José Luis “Person” Properzi y Oscar Granieri, acompañados por los más jóvenes Agustín Insausti y Pablo Diez cumplieron 25 años desde que Los Ratones (así se llamaban) se formó como un divertimento de secundaria marplatense junto con Fernando Blanco, que hace ya tres años no está en el grupo ( ver 25 años...).
Mientras todos jugaban con la modernidad de Soda Stereo, ellos se pararon en la vereda retro, antes de que fuera una marca vendible, nutriéndose de The Beatles y Beach Boys para consolidar su idea armónica sostenida en que todos los miembros del grupo querían cantar, tocar y componer. Con Rock de la playa como puntapié discográfico, pasaron por etapas de reconocimiento y popularidad. Y también lo contrario. Además, se convirtieron en el coro de bandas de distintos estilos como Erreway, Rescate, Los Auténticos Decadentes y Leo García (ver Con una ayudita...). “Más allá de ese ímpetu rebelde del comienzo, de hablar mierda de todo el mundo, uno desarrolla un respeto natural por cualquiera que muestre algo sobre el escenario”, asegura Mario.
Esta declaración sirve de ejemplo para describir el presente de la banda. En la conversación que sus miembros fundadores tuvieron con Clarín se mostraron “de vuelta” y con el ánimo propio de personas que incorporaron todos los libros de autoayuda existentes ya que, a excepción de algún exabrupto fuera de casete de Person (“Lo bueno es que en este aniversario no estamos con un grandes éxitos o un curro raro”), hicieron constante hincapié sobre la importancia del hoy, la magia de seguir tocando y la idea de ir para adelante.
¿Por qué festejar con un show gratis en Parque Centenario? Mario : Creo que, en nuestros orígenes, tenemos eso de hacer cosas al aire libre. De Mar del Plata, los recuerdos más entrañables que tengo tienen que ver con tocar en la peatonal o en alguna calle que se cortaba. El primer evento para festejar el aniversario fue en febrero, justamente en Mar del Plata, en las escalinatas de Playa Grande. Luego de un show en donde tocamos en Costanera comenzó a darse todo para armarlo como queríamos. Además tuvimos el enorme placer y privilegio de contar con Lito Nebbia y Miguel Cantilo, eso fue increíble. Pensándolo desde la perspectiva de los Super Ratones que empezaron en el 85, era algo impensado.
Person : Aparte, cuando festejás tu cumpleaños no le cobras entrada a tus amigos. Para mí, el festejo tiene que ser gratis.
¿Cómo se sienten con 25 años de carrera? Mario : Creo que no nos equivocamos en elegir esto que estamos haciendo. Siento que estamos en el lugar y el momento indicados, y eso es un poco la definición de la felicidad, cuando nos juntamos y volvemos a ser los mismos boludos de siempre.
Person : Siempre fuimos fieles a nuestras convicciones musicales, a lo que quisimos explorar y mostrar como banda más allá de muchas tentaciones y de los vaivenes de la música.
Oscar : Está bueno seguir disfrutando de los ensayos. Eso es un síntoma de de salud, de que no hay cosas en mal estado.
¿Y cómo estaban a sus 25 años? Pearson : No me acuerdo.
Mario : Me parece que nuestros años nos pesan más que los de la banda. En esa época estábamos más preocupados en analizar lo que nos había pasado con los dos primeros discos que en disfrutar lo que nos pasaba. Por eso hoy no estamos pendientes si van a venir 500 personas o 20 mil, porque lo disfrutamos en sí mismo.
¿Cómo ven la relación de las distintas generaciones con su música? Person : Todo es cíclico. Seguramente las nuevas generaciones se rebelarán contra nosotros porque les parecerá que representamos lo establecido, pero es inevitable. Cuando querés sincronizar con el gusto de la gente, llegás tarde.
¿Cuáles fueron las peores circunstancias que pasaron en los bajones de la carrera? ¿Hicieron algo que realmente detestaban? Mario : La confusión. Las peores circunstancias tienen que ver con no tener un Norte, un objetivo en común. Creo que nosotros también surfeamos, ésa es la palabra (todos asienten y se ríen), esos bajones donde nos refugiábamos en nosotros mismos.
Cuentan que en el momento previo a Autopistas y túneles (98’) estaban con una discográfica que no les prestaba atención y que durante mucho tiempo sólo tocaban “como un número de calesita” en el Parque de la Costa. Mario agrega: “Por el 91’ o 92’ me encontré haciendo play back en El Show de las Tortugas Ninjas entre tipos disfrazados y después dejé en claro que por ahí no era el camino”, y Oscar reafirma: “Esa imagen termina siendo más fuerte que 100 recitales”.
Los han tildado de superficiales. ¿Cómo se llevan con eso? Person : ¡Que la chupen! Pasan grandes conductores y formadores de opinión, pasan grandes críticos de rock, pasan revistas y nosotros seguimos. Me siento como Litto Nebbia, más allá del bien y del mal. Si Juanse sigue cantando las mismas canciones y me caben, está todo bien porque es rock.
Oscar : En el comienzo no nos gustaban las bajadas de línea, los panfletos. Íbamos en contra de eso, quizás era nuestra respuesta.
Mario : Tenemos nueve discos y vamos por el décimo; claro que hubo momentos de autocrítica en donde asumimos que una letra que escribimos hace tiempo era una pelotudez.
Si bien no les cabe la música panfletaria, en su último disco, “Super Ratones”, aparece un banner de Las Abuelas de Plaza de Mayo para quienes tienen dudas sobre su identidad.
Oscar : En el ‘88 tocamos en uno de lo s primeros actos de Detenidos y Desaparecidos, en Mar del Plata. Mi vieja estaba en la organización porque yo tengo un tío desaparecido y mi viejo estuvo un año preso. Más allá de eso, porque podría no habernos pasado nada, tenemos una postura militante en cuanto a los Derechos Humanos y sobre todo con la idea de recuperar a los hijos y nietos.

